Los dramáticos relatos de mujeres de Myanmar

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Desde que el ejército de Myanmar, denominada oficialmente como República de la Unión de Myanmar tomó el poder en febrero, las protestas se han extendido por todo el país y las mujeres han desempeñado un papel protagónico en el movimiento de resistencia.

Los grupos defensores de derechos humanos en Myanmar dicen que aunque el ejército en Myanmar (también conocido como Birmania) ha utilizado tácticas de desapariciones forzadas, toma de rehenes y tortura en el pasado, la violencia ha aumentado desde el golpe, más que todo atentados de violencias hacia mujeres.

1.318 civiles habían muerto durante la represión militar del movimiento a favor de la democracia, incluidas 93 mujeres, en lo que ha trascurrido del año, según la organización de derechos humanos sin fines de lucro Asociación de Asistencia a Prisioneros Políticos (AAPP).

La activista por la democracia Ein Soe May estuvo encarcelada durante casi seis meses, de los cuales los primeros 10 días los pasó en uno de los famosos centros de interrogatorios de Myanmar, donde alega que fue agredida sexualmente y torturada.

Soe May le declaro al medio BBC que una mañana, mientras hacía pancartas para protestar, fue arrestada y metida en la parte trasera de una camioneta.

«Ya era de noche cuando llegué [a un lugar no revelado]. Me vendaron los ojos y me obligaron a esquivar objetos imaginarios mientras me dirigía a la sala de interrogatorios, para que pudieran burlarse de mí«, dijo Soe May.

Soe May dijo que también la presionaron repetidamente para obtener detalles de su vida sexual.

Un interrogador la amenazó: «¿Sabes lo que les hacemos a las mujeres que acaban aquí? Las violamos y las matamos«.

Luego fue agredida sexualmente con los ojos vendados.

Más tarde le quitaron la venda de los ojos y vio que uno de los guardias sacaba todas las balas de su revólver menos una.

Cuando no les dio detalles de sus contactos, la obligaron a abrir la boca y «metieron dentro la pistola cargada», declaro.

Según Manny Maung, investigador de Myanmar de Human Rights Watch (HRW), los centros de interrogatorio «pueden ser cualquier cosa, desde lugares de detención improvisados hasta una habitación en un cuartel o incluso un edificio público abandonado«.

Esto fue corroborado por una abogada en Myanmar que habló con la BBC, pero pidió no ser identificado por su propia seguridad.

Ella representa a varias detenidas que también habían denunciado haber sido torturadas y agredidas sexualmente durante los interrogatorios, informo Manny Maung a la BBC

Fuente: BBC

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