Amores politicamente correctos por Jennifer Barreto-Leyva

Imagen de Jennifer Barreto-Leyva

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 43 segundos

En estos tiempos de blancos y negros, de correcciones políticas versus “verdades” con navajas es cuando muchos finalmente entienden de ingratas maneras, que la política está en todo, y el amor no es la excepción.

En mi entorno cercano siempre surge este debate que eternamente me apasionará, y es el ponderar si son prudentes y posibles relaciones con personas que políticamente hablando sean distintos a ti.

Por política de vida procuro rodearme de un mínimo de personas que piensen distinto a mí, porque ver la vida con un solo lente y con una sola visión, es un error catastrófico que muchos cometen, se termina convirtiendo nuestra manera de ver la vida en un monólogo tóxico, gris y monotemático. Vivir y conocer el mundo verdaderamente solo es posible a través de sus distintas aristas y colores. Pero hasta esto tiene sus límites y condiciones.

Sin embargo cuando hablamos de política, se toca un aspecto moral intrínseco obligatorio. Se trata más allá de valores, de visiones de vida también.

¿Cómo sería Romeo siendo socialista y Julieta siendo capitalista? ¿Cómo serían los amores de Frida Kahlo quien era profundamente marxista si su amado y controversial Diego Rivera hubiera sido conservador y de derecha?

Me pasó alguna vez que un chico intentara cortejarme hace algunos años, pero entre muchas otras cosas la política nos separaba de forma irreconciliable. Para mí era impensable siquiera justificar lo sucedido con RCTV, mientras que él hablaba hasta con un tono optimista de cuan positivo era que no se confiscaran los bienes de la planta televisiva, aplaudiendo obviamente su cierre. Mientras yo hablaba de planes, viajes, estudios, crecimiento, aspiraciones, lo que escuchaba y leía del otro lado era pobreza mental, victimismo, mediocridad, apología a delitos y pare usted de contar. Simplemente ahí no había nada que hacer…

Aquí no estamos hablando de meras diferencias, no se trata de que yo prefiera disfrutar de un buen partido de la NBA mientras él ama con pasión y frenesí el futbol. Esas son sanas, normales y necesarias diferencias. Diferencias que disfruto y que enriquecen una relación.

Esto es mucho más que eso.

Es un debate moral personalísimo que cada individuo debe hacerse. Lo mismo pasa con los amigos de los que nos rodeamos a lo largo de la vida. Todas las personas de nuestra vida son un reflejo de nosotros, de nuestros valores, de nuestra moral. Y cuando se trata de amores, el reflejo y proyección son mucho más estrechos. Tu pareja es un reflejo amplísimo, directo y profundo de quien eres.

En mi caso personal, no podría jamás tener de pareja alguien con quien no pueda siquiera sentarme  a conversar con tranquilidad de política, y no hablemos de coincidir. No podría compartir mi vida jamás con alguien que ve con admiración por ejemplo, un sistema o proyecto político que ha destruido naciones enteras, incluido mi país. Impensable compartir mi alma, con alguien que admire a dictadores, o que aplauda torturas, censuras, expropiaciones por ejemplo, como herramientas ideales para gobernar una nación.

En tiempos claves, dramáticos y polarizados como los que vivimos, la premisa de cuidar de quien nos rodeamos es mucho más necesaria de velar y poner en práctica. Con este tópico suelo comenzar mis mentorías a jovencitas, porque cuidar de quien nos rodeamos es vital para nuestro éxito y futuro, y así mismo, saber en manos de quien estamos poniendo nuestro corazón. Seguir romantizando imposibles, seguir edulcorando la mediocridad, conmigo no va.

¿Estarías dispuesto a defender a tu otra mitad si es increpado por sus ideales políticos?  ¿Podrías mantener una amistad con alguien que cree y entiende que el capitalismo es maravilloso o que el socialismo es lo peor que le puede pasar a un país? ¿Tendrías la fortaleza de administrar las animadversiones que una amistad o relación puedan generarte por este tema?

Son preguntas del fuero personal que todo individuo debe hacerse. Lo último que pretendo es decirle a nadie que debe pensar y que orientación política seguir, pero sí que es necesario plantearse estas preguntas y otras tantas antes de comenzar una amistad o un amor.

Decir que el amor todo lo aguanta es mentir y auto engañarse, según se mire. El amor aguanta vicisitudes, enfermedades, distancias, hasta diferencias religiosas, pero comunismos y socialismos jamás, y a las pruebas me remito en la historia del mundo.

Más allá de diferencias, se trata de decencia  y amor propio, porque la integridad no se compra y el corazón no se le entrega a cualquiera…   

Los espero este y todos los martes a las 2:00 PM hora Venezuela, Miami, New York, Puerto Rico a través de I Heart radio con “Política en faldas”.

Escrito por: Jennifer Barreto-Leyva

Síguenos en: Facebook | Twitter | InstagramTelegram

Puede interesarte leer: Capriles y Henry Falcon lamentan la muerte de Aristóbulo Isturiz

Comparte esta noticia:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Publicidad

Nuestras redes

Otras noticias

Mantente informado

Suscríbete a nuestro newsletter

Estamos en contra del spam, envíamos cada 15 días las noticias más importantes de nuestro sitio, y otras novedades que podrían interesarte.

Noticias relacionadas