TRUMP VS OMS

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Por: David A. Fernández C

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha convertido en el centro de atención internacional en los últimos meses, cuando Gobiernos de todo el mundo buscan orientación sobre cómo deben actuar y detener la pandemia causada por el COVID-19. Esta institución de salud pública mundial, que cuenta entre sus filas con miles de científicos y expertos en salud, se encuentra en una posición única para guiar y coordinar la respuesta global a la emergencia sanitaria. También puede reunir a especialistas en salud pública de todo el mundo para intercambiar información y examinar datos científicos.

El organismo, que es una fuente de información fiable sobre la pandemia, ha venido dando recomendaciones sobre cómo abordar la propagación del virus, actuando como coordinador global y dirigiendo expertos a lugares donde más se necesitan.

Pero sin embargo, la OMS ha estado recibiendo duras críticas de algunos países y sectores por su manejo de la crisis. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, amenazo con cortar de manera permanente los fondos a la OMS –que se encontraban suspendidos- y con la posible salida de su país del organismo. “Si la OMS no se compromete a importantes mejoras sustantivas en los próximos 30 días, haré permanente mi suspensión temporal de fondos a la OMS y reconsideraré nuestra afiliación al organismo”, advirtió Trump en una carta al director general de la OMS. Esta acción por parte del mandatario, tomo por sorpresa la comunidad internacional.

Trump señaló que la OMS «desatinó en advertir oportunamente» sobre el nuevo coronavirus y culpó a la organización de «centrarse en China» y de «administrar muy mal» la emergencia sanitaria. El presidente estadounidense no es el único en criticar el supuesto sesgo pro China de la institución, ya que numerosos expertos en salud y observadores políticos han expresado su preocupación por la preferencia de los funcionarios de la OMS hacia Pekín. Y no solo esto, sino que los críticos también señalan la continua exclusión de Taiwán de la OMS como prueba de la influencia de Pekín. Desde que China se adhirió a las Naciones Unidas en 1971, ha bloqueado periódicamente a Taiwán para que no pueda ser miembro de organizaciones internacionales como la OMS, alegando que la isla, gobernada democráticamente, forma parte de China.

Expertos dicen que esta exclusión ha obstaculizado los esfuerzos por hacer frente a las emergencias sanitarias mundiales como la de COVID-19. Según el Centro de Mando Central de Epidemias de Taiwán (CECC, por sus siglas en ingles), Taiwán advirtió el 31 de diciembre de 2019 a la OMS sobre la posibilidad de transmisión del coronavirus de persona a persona. Sin embargo, según contó el CECC, tras recibir la noticia, la OMS se limitó a contestar que dicha información había sido transferida al departamento correspondiente.

Son esto algunos de los motivos por los que Trump ha tomados tales medidas con la organización, pero esto no fue todo, el mandatario estadounidense al ver que la OMS no cumplía con las serie de reformas que pedía, decidió cumplir que su palabra y anuncio que puso fin a la relación de su país con la Organización Mundial de la Salud (OMS), a la que cuestiona por el manejo de la crisis del coronavirus.

Pero aun así, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha defendido el rol de la institución, asegurando que se ha guiado siempre por criterios científicos y profesionales. Y el gobierno de China, por su parte, también ha rechazado con vehemencia las acusaciones sobre supuestos intentos de ocultamiento de lo que sabía sobre la pandemia y ha dicho que lo que intentan en Estados Unidos es desviar la atención sobre sus propias fallas en la gestión de la crisis sanitaria.

La retirada de los Estados Unidos, no es más que un golpe dura contra la organización, ya que este era uno de los mayores contribuyentes y fuentes económicas que tenía esta organización, e incluso la salida del EEUU podría poner en peligro programas de la organización en países más pobres. De acuerdo con la información financiera ofrecida por la OMS, Estados Unidos es el principal contribuyente con 893 millones de dólares entre el 2018 y 2019, siendo este país, el primer suministrador de fondos en la OMS, el 15% del presupuesto de la Organización Mundial de Salud. Por delante de la fundación Bill y Melinda Gates, primer contribuyente privado, la Alianza para la Vacunación Gavi, Reino Unido y Alemania, y muy lejos por delante de China y sus 86 millones. Está claro que la decisión de Trump de no financiar y retirarse de la OMS tendrá consecuencia a largo plazo.

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