Lun. Jul 13th, 2020

Frente al progresismo más libertad

Libertad del ser humano

Por: Henry Nadales

La lucha frente al progresismo debe ser total.

La izquierda mundial y cultural, en sus múltiples actuaciones sólo busca promover la destrucción y desenterrar odios imaginarios, defendiendo agendas que progresivamente nos quiten la paz. Son los enemigos de la libertad declarados, viéndose a sí mismos como los “salvadores” de la humanidad; han desestabilizado a la sociedad, han sometido el pensamiento a la autocensura y a todos bajo el miedo más indigno. De continuar bajo esta asfixiante tiranía progre, la situación sólo empeorará.

El progresista es un “ofendido” por todo, promotor de la fragilidad intelectual y portador del resentimiento hacia un grupo determinado, detesta que le digan la verdad. El progresismo es una ideología de desprecio y manipulación… No es el tipo de pensamiento que confíe en el individuo como un milagro hermoso y con una mente brillante capaz de superar todas las dificultades. El progresista es el mayor enemigo de la libertad, porque en el fondo te ve como su esclavo.

El delirio de querer encasillar a las personas según su orientación sexual, sexo o color de piel; están tan arraigados en la mente progresista, que es incapaz de ver a la vida humana como un fin en sí misma, como un fenómeno único e irrepetible y con un profundo valor personal. De allí que el izquierdismo moderno desee una sociedad que divida al mundo en dos mitades: la de las pobres víctimas y la de los indeseables parásitos. Sólo ven a las personas según una característica arbitraria y escupen sobre toda lógica existente: la medicina, las estadísticas, las leyes económicas y el más básico sentido común.

El progresismo quiere devolver a la humanidad al pasado, porque es incapaz de construir un mañana. El progresismo es el enemigo del futuro y del presente: vive tan anclado en el pasado que hasta responsabiliza a Cristóbal Colón de su propia incompetencia. Para el progresismo es más fácil decir que “la culpa es de los otros”, antes que empoderarse de su propio destino… El enemigo final del progresismo, es el progreso en sí.

Ante esta circunstancia tan terrible, la respuesta siempre será más libertad y más valor para proclamarla. Los amigos de la libertad debemos articularnos para proclamar la verdad, sin temor a las agendas de exterminio moral que ejerce la progresía, sino manteniéndonos unidos en aquello que es lo correcto.

Debemos dejar atrás ese miedo a ser señalados por esta nueva inquisición, para llamar las cosas por su nombre: el feminismo supremacista no representa a todas las mujeres, sino a una ideología suicida; el ecologismo antihumano es el más burdo socialismo, bajo la excusa de salvar el planeta; los movimientos colectivistas no se mueven hacia delante, mientras sigan defendiendo causas estúpidas y rebuscadas; la censura de los “ofendidos” es sólo un intento de borrar la historia, el humor y la crítica, para extender una tiraníacon“buenos modales” en nombre de una falsa tolerancia.

Deben entender los que hoy callan, que aquí estamos presentes los que no tenemos miedo de luchar. Ante éste permanente deseo de silenciarnos, la respuesta sigue manteniéndose y se repite como un coro repleto de coraje: todo por la libertad… Aunque la progresía nos amenace por ser los más alejados de sus proclamas de odio, seguiremos luchando. Aunque nos llamen racistas, fascistas, misóginos y cuántos insultos se les ocurran; defenderemos esta causa. Muchos estudiantes, campesinos, periodistas, ingenieros, médicos, abogados, comerciantes, escritores y cuántos oficios existan; debemos ponernos de pie y unirnos a pesar del temor, porque está siendo amenazada hoy como nunca nuestra amada libertad… o lo muy poco que queda de ella.

Por la libertad todo.

Por la libertad debemos luchar con cada parte de nuestro cuerpo. Por la libertad lucharemos radicalmente, claramente, orgullosamente. Por la libertad daremos todo y más, ¡en un combate ineludible!

La lucha frente al progresismo es coraje y no cobardía. La lucha frente al progresismo es orgullo del valor personal y no sumisión de borregos. La lucha frente al progresismo es conocimiento y libertad, no ignorancia y censura. La lucha frente al progresismo es una tierra libre, no cementerios de olvido.

Lucharemos en escritos, hablando con los ciudadanos, con música, videos y poesía; en las calles y en todas las alternativas… con nuestra voz, manos y lágrimas. En todas las formas.

Por la libertad todo, pues no hay vida posible si no la tenemos a ella.

Por la libertad lucharemos hasta la victoria, frente a cualquier progresista que desee arrebatárnosla, en cualquier lugar en el que se encuentre… No importa el dónde, el quién y ni el cuándo.

¡Por la libertad TODO, sin ella NADA!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *